…Y llovió, profusa, constantemente
y el clamor del agua en los techos ensordecía
provocando escalofríos
y las almas azoradas rezaban
bajo su capa de compostura
…Y llovió tanto que la tierra se cimbró
con clamores de piedra reblandecida
y la creación entera reverenciaba al cielo
con asombro
…Y llovió por mil días con sus noches
hasta que de golpe
como llegó se fue la lluvia
Cesó el estruendo y el fresco silencio mágico
fue partido por el canto de un ave
…Y se abrieron las puertas, las ventanas
tímidos pasos salieron con cuidado
El aire limpio cegaba las miradas
…Y como el primer día, en las primeras hojas
había gotas perfectas reflejando el azul
Espejos abombados, mudas promesas
gotas de agua clara presidiendo el festejo
presentes diminutos
para la nueva vida.
-Iliana.